Según los poderes fácticos (es decir, aparentemente según Dan Wickett de Emerging Writers Network), mayo es el Mes de los Cuentos. Para celebrarlo, por segundo año consecutivo, el personal de recomendará un solo cuento, gratuito* para leer en línea, todos los días (laborables) del mes. ¿Por qué no leer con nosotros? Hoy te recomendamos:
“Niña” de Jamaica Kincaid
Últimamente he estado pensando mucho en la compresión narrativa en la ficción. ¿Cómo logran (algunos) escritores empaquetar un golpe emocional completo en tan solo unos pocos párrafos? ¿O capturar vívidamente una experiencia completa? “Girl” de Jamaica Kincaid, publicada en El neoyorquino en 1978, logra hacer ambas cosas. Estructurada como una lista de tareas pendientes y narrada con una voz materna intimidante que oscila entre juzgar y cuidar, esta historia de una sola frase lleva al lector a través de, bueno, todas las preocupaciones de la niñez. Aquí está mi sección favorita, hacia el final:
“…así es como intimidar a un hombre; así es como un hombre te intimida; así es como amar a un hombre, y si esto no funciona hay otras maneras, y si no funcionan no te sientas tan mal por rendirte; así es como escupir en el aire si te apetece, y así es como moverte rápido para que no te caiga encima…”
Vuelvo a esta pieza de una página (!) porque contiene un universo de sabiduría en sus diminutas manos. La profundidad casual me rompe el corazón. Sin embargo, nuestro narrador es tan ingenioso y tan práctico acerca de los peligros y placeres de la feminidad. Su letanía de recordatorios me recuerda a todas las figuras maternas que he conocido. Lo cual es apropiado, dado el fin de semana que se avecina.
¡Dale una lectura! (Entonces, si puedes o quieres, ¿llamas a tu mamá?)
La historia comienza:
Lava la ropa blanca el lunes y ponla sobre el montón de piedras; lave la ropa de color el martes y póngala a secar en el tendedero; no camine con la cabeza descubierta bajo el sol abrasador; cocine los buñuelos de calabaza en aceite dulce muy caliente; empapa tus pañitos justo después de quitártelos; a la hora de comprar algodón para hacerte una bonita blusa, asegúrate de que no tenga chicle, porque así no aguantará bien después del lavado; remoje el pescado salado durante la noche antes de cocinarlo; ¿es cierto que cantas benna en la escuela dominical?; coma siempre su comida de tal manera que no le revuelva el estómago a otra persona; los domingos trata de caminar como una dama y no como la **** en la que tanto te empeñas en convertirte; no cantes benna en la escuela dominical…
Léelo aquí.
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