Hoy hace 130 años, a la avanzada edad de 72 años, Herman Melville, el cronista de escribas sediciosos y leviatanes de piel clara más famoso de la historia, sufrió un ataque cardíaco y falleció en su casa de Nueva York. La última novela de Melville, El hombre de confianzase había publicado más de tres décadas antes y, como los pocos medios que cubrieron su muerte se esforzaron en mencionar, su estrella hacía mucho que se había desvanecido.
Aún así, oscuridad o no, escribió el hombre. Moby Dick. Se merecía algo mejor que ser ensuciado por el New York Times Por aquí:
Herman Melville falleció ayer en su residencia, 104 East Twenty-sixth Street, de esta ciudad, de insuficiencia cardíaca, a los setenta y dos años. Fue el autor de mecanografíe, Omoo, Mobie Dicky otros cuentos marineros, escritos en años anteriores. Deja esposa y dos hijas, la señora MB Thomas y la señorita Melville.
–Los New York Times29 de septiembre de 1891
Nótese la extrema brevedad, la insinuación de “escrito en años anteriores”, el flagrante error ortográfico de su obra magna. El abuelo melancólico y salado de la literatura estadounidense, acabado como un arenque por el papel de registro antes de que su cuerpo se enfríe. Odias verlo.
Para ser justos, el Veces Intenté enmendarlo realizando un homenaje más sustancial al gran hombre (marino) unos días después, pero, en lo que respecta a la posteridad, el primer corte fue el más profundo.
Lo siento, Herm.