25 enero, 2021

¿Existe el libre albedrío? Un experimento sobre cómo nos condiciona nuestro entorno.

El libre albedrío es la creencia de que el ser humano tiene el poder de elegir y tomar sus propias decisiones. Pero, ¿es así?

Aunque pensemos que somos libres de elegir lo que nosotros queremos en cada momento, la verdad es que tendemos a elegir según lo que se espera de nosotros. Y de esta manera una gran cantidad de factores externos que no controlamos nos afectan de manera inconsciente a la hora de tomar una decisión.

¿Qué nos dice la ciencia sobre el libre albedrío?

Hace algunos años, se condujo un experimento con cientos de voluntarios. Dos participantes debían sentarse a una mesa, uno enfrentando al otro. Se asignarían dos roles, uno era el de “Hacer oferta” y el otro “Decidir”, y entre ambos debían llegar a un acuerdo sobre cómo repartirse el monto de 10 dólares. Uno tendría que encargarse de hacer una oferta inicial, por ejemplo “5 dólares para cada uno” o “7 dólares para mí y 3 para vos”. El otro debería decidir si aceptar o rechazar la oferta.

Se pusieron tres condiciones:

1. Si la oferta no era aceptada por el segundo participante, ninguno recibía dinero. Entonces la división debería ser más o menos equitativa, con una diferencia esperable en favor de quien hacía la oferta.

2. Uno de los participantes era en realidad un actor. Los investigadores se aseguraron de que el participante real siempre fuera el que tuviera que hacer la primera oferta.

3. Antes de comenzar con el experimento, dividían a los voluntarios en dos grupos, y los hacían esperar en salas diferentes. Una sala estaba ambientada como un espacio formal de negocios empresariales, donde se veían portafolios, bolígrafos caros, y personas vestidas de traje y corbata. La otra sala tenía una decoración mucho más relajada, con fondos de playa, sol y surf.

Lo que sucedió fue que la amplia mayoría de los participantes que esperaban en la sala empresarial hicieron ofertas agresivas. Buscaron persuadir al otro participante de que lo mejor era llevarse algo de dinero los dos, sin importar cuánto, y sus ofertas llegaban a ser de 8 dólares contra 2 dólares.

Mientras tanto, los participantes que habían esperado en la sala más “natural” tenían una actitud mucho más desinteresada y generosa, tendiendo a ofrecer el 50% del dinero para ambos.

La conclusión es que nuestras acciones siempre se ven influenciadas por los valores y mensajes que nos envía el entorno en el que estamos. Y lo más tenebroso es que todo esto sucede de manera inconsciente, sin que nos demos cuenta.

Y vos, ¿cómo es tu entorno? ¿cuál hubiese sido tu oferta?

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