27 mayo, 2022

¿Cómo salvar tu alma según la Biblia?

Foto por steve halama

Tener vida eterna y heredar el reino de Dios es probablemente la mejor meta que podemos tener. Pero, ¿cómo podemos salvar nuestras almas? ¿Cómo podemos salvarnos en el día del juicio y evitar la condenación eterna?

Nuestro mundo tiene muchas religiones e iglesias. Tienen sus propias creencias y doctrinas. Ofrecen varios caminos de salvación. Pero si eres una persona que cree firmemente en las Sagradas Escrituras, aquí tienes cómo salvar tu alma según la Biblia.

1. Creer en Jesucristo como el Hijo de Dios.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” – Juan 3:16

2. Creer en Cristo como la cabeza de la iglesia o el cuerpo.

“Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia: quien es el principio, el primogénito de entre los muertos; para que en todo tenga la preeminencia.” – Colosenses 1:18

3. Aceptar a Cristo como el salvador de la iglesia.

“Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, y él es el salvador del cuerpo.” – Efesios 5:23

4. Sé parte de la iglesia o del cuerpo de Cristo y acéptalo como tu salvador.

“Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en particular”. – 1 Corintios 12:27

5. Ser parte de la iglesia a través del bautismo por el Espíritu de Dios.

“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo, seamos judíos o gentiles, seamos esclavos o libres; ya todos se os dio a beber de un mismo Espíritu. porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.” – 1 Corintios 12:13-14

6. Recibir la gracia y la misericordia de Dios; aceptar el regalo de la salvación que se nos dio cuando Cristo sacrificó su vida y murió por nuestros pecados.

“Aun cuando estábamos muertos en pecados, juntamente con Cristo nos dio vida (por gracia sois salvos), y juntamente nos resucitó, y juntamente nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para que en los siglos venideros para mostrar las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” – Efesios 2:5-9

DEBE LEER: ¿Cuál es la diferencia entre gracia y bendición?

7. Tener un renacimiento espiritual.

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Podrá entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” – Juan 3:3-6

8. Vive en el Espíritu, no en la carne.

“Ahora bien, las obras de la carne son manifiestas, las cuales son estas; Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería, odios, discordias, emulaciones, iras, contiendas, sediciones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes, de las cuales os digo antes, como también os he dicho os dije en otro tiempo, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley. Y los que son de Cristo han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu”. – Gálatas 5:19-25

9. Confiesa tus pecados.

“El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.” – Proverbios 28:13

10. Estar libre de pecados.

“Mas ahora, estando libres del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por fruto la santificación, y como fin la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” – Romanos 6:22-23

11. Nunca niegues a Cristo con tu boca; créele con todo tu corazón.

“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia; y con la boca se confiesa para salvación.” – Romanos 10:9-10

12. Cree en Cristo escuchándolo y conociéndolo de un predicador.

“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin un predicador?” – Romanos 10:14

Foto de geralt

13. Asegúrese de que su predicador no sea falso.

¿Y cómo predicarán si no son enviados? como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz y anuncian buenas nuevas! – Romanos 10:15

14. Sabed que el predicador de Dios habla las palabras de Dios, que están en las Escrituras.

“Porque el que Dios ha enviado, las palabras de Dios habla; porque Dios no le da el Espíritu por medida”. – Juan 3:34

15. Continuar aprendiendo acerca de Cristo y Sus enseñanzas al leer y comprender las Escrituras.

“Pero continúa tú en las cosas que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién las has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. – 2 Timoteo 3:14-17 RVR1960

16. Demuestra que conoces a Dios siguiendo Sus mandamientos.

“Y en esto sabemos que lo conocemos si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, es mentiroso, y la verdad no está en él.” – 1 Juan 2:3-6

17. Sea paciente cuando su fe sea probada.

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas tentaciones; sabiendo esto, que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar nada.” – Santiago 1:2-4

18. Conserva tu don de salvación fortaleciendo tu fe en Dios a través de las obras.

“Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. – Santiago 2:26

19. Trabaja siempre tu fe en el amor.

“Porque en Jesucristo ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por el amor.” – Gálatas 5:6

20. Obedece el mayor mandamiento: ama a Dios con todo tu corazón, alma y mente.

“Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y ​​con toda tu mente. Este es el primer y gran mandamiento.” – Mateo 22:34-38

21. Ten un amor puro y genuino por Dios, que te dará confianza en el día del juicio.

“En esto se ha perfeccionado nuestro amor, para que tengamos confianza en el día del juicio; porque como él es, así somos nosotros en este mundo.” – 1 Juan 4:17

22. Comprended que es el amor lo que os hará perfectos para la salvación.

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de corazones compasivos, de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia, soportándoos unos a otros y, si alguno tiene queja contra otro, perdonándose unos a otros; como el Señor os ha perdonado, así también vosotros debéis perdonar. Y sobre todo esto, vestíos de amor, que une todo en perfecta armonía”. – Colosenses 3:12-14 NVI

23. Continúa obrando la gracia y la salvación que has recibido de Dios.

“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” – Filipenses 2:12-13

24. No apaguéis al Espíritu Santo que os preservó para la salvación.

“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, ira, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia; y sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como Dios os perdonó a vosotros en Cristo. .” – Efesios 4:30-32

Foto por 5hashank

25. No volváis a pecar; prepárate para el día del juicio.

“Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de furor de fuego que ha de consumir a los adversarios. Cualquiera que ha hecho a un lado la ley de Moisés muere sin piedad por el testimonio de dos o tres testigos. ¿Cuánto peor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y profanare la sangre de la alianza en la cual fue santificado, e ultrajare al Espíritu de gracia? Porque conocemos al que dijo: Mía es la venganza; yo pagaré.” Y otra vez, “El Señor juzgará a su pueblo”. – Hebreos 10:26-30 NVI

NOTA: Todos los versículos utilizados anteriormente se basan en la versión King James (KJV) a menos que se indique lo contrario.

Artículos relacionados:

Referencia: Biblehub

Cursos en línea recomendados para usted:

Libros recomendados para ti:

LEA TAMBIÉN:

Cómo amar a Dios según la Biblia

10 libros imprescindibles sobre cómo encontrar la fe en Dios

Vic es el fundador de InspiringTips.com. Escribe regularmente para el sitio y también se desempeña como estratega de marketing digital. A Vic le gusta hablar sobre el amor verdadero, la vida significativa, la física cuántica, el crecimiento espiritual y más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.