25 mayo, 2022

10 formas efectivas de ser parte de la solución, no del problema

Foto por Annie Spratt

Ya seas un estudiante, un empleado o simplemente una persona común, perteneces a una comunidad. Por supuesto, se espera que surjan problemas a veces. Como parte de esa organización o sociedad, tienes la responsabilidad de ayudar a encontrar la solución.

Sin embargo, hay veces que en vez de contribuir a la solución, sumamos al problema. Esto sucede cuando no cooperamos o no hacemos nuestra parte. La situación también empeora cuando los miembros optan por quejarse de los que tienen autoridad en lugar de ofrecer ayuda.

Si desea ser un mejor ciudadano, empleado o miembro de una organización, aquí hay algunas formas que pueden ayudarlo a contribuir a la solución.

1. Participar activamente en la búsqueda de soluciones.

Deshazte de esa actitud indiferente hacia el liderazgo. Es una idea equivocada que los líderes hayan sido puestos en posiciones para ocuparse de los problemas del grupo. Su función es simplemente liderar o gobernar un sistema ordenado. Sin embargo, no pueden hacer todo sin la ayuda de los subordinados.

El hecho de que sea un miembro ordinario no significa que no tenga el poder y la responsabilidad de ayudar a encontrar la solución. En lugar de ser pasivo, ofrécete como voluntario o deja que las autoridades sepan que estás dispuesto a ayudar.

2. Ser dueño de la organización o proyecto.

Solo se preocuparía lo suficiente por la sociedad o el grupo en el que se encuentra si se adueñara de él. Si estás convencido de que realmente eres parte de él, entonces estarás más dispuesto a ayudar. Comprenderá que el problema que enfrenta la organización también lo afectará a usted.

Por lo tanto, si eres parte de una comunidad, empresa u organización, asegúrate de abrazarla. Recuerda que es parte de tu identidad. Por esta razón, debes ayudar a cuidarlo.

3. Anime a otros a compartir ideas.

Una forma de ayudar es animándote a ti mismo y a otros miembros a apoyar a tu grupo. Al menos todos pueden intentar hacer una lluvia de ideas y contribuir con cualquier idea que pueda ayudar a resolver el problema. Como ellos dicen, «Dos cabezas son mejores que una.»

Algunas personas tienen miedo de expresar sus sugerencias porque son tímidas o tienen miedo de cometer un error. Para alentarlos, agradézcalos cada vez que hagan un esfuerzo por hablar. Nunca les digas que están equivocados o que sus ideas no tienen sentido, especialmente frente a los demás.

4. Evite los chismes y las quejas.

A veces, los líderes pueden tomar decisiones que usted cree que son ineficaces. No es inusual que aquellos que no están de acuerdo se reúnan para ventilar sus decepciones. Peor es cuando atacan a nivel personal a los encargados o líderes.

Chismear es uno de los cánceres en la sociedad. Lamentablemente, esto no ayuda a resolver ningún problema. Sólo provoca división, desconfianza y falta de respeto entre las personas. Si quieres ser parte de la solución, evitar los chismes es uno de los primeros pasos.

5. “Obedecer primero antes de quejarse.”

Esta es una cita famosa que es popular entre el personal militar. Antes de quejarse de que lo que se les dice que hagan es imposible de lograr o fútil, primero tienen que intentar hacerlo.

Con suerte, esta será la disciplina en todo tipo de sociedades. Si las personas siguieran y obedecieran las órdenes primero antes de plantear dudas y preguntas, entonces sería más fácil resolver cualquier inquietud.

6. Minimice su necesidad de criticar.

Sí, todos tienen derecho a expresar sus pensamientos. Sin embargo, a veces, demasiadas críticas no ayudan en nada. Hay personas que nacieron para ver lo negativo en todo. Si tuviera que trabajar con este tipo de personas, seguramente terminaría desanimado.

En lugar de observar todas las fallas y fallas en el gobierno de su grupo, intente tener un juicio más equilibrado. Sea lo suficientemente justo para reconocer los resultados positivos y el progreso de la organización. De esta manera, los líderes y miembros activos, que son imperfectos como tú, estarán motivados para seguir trabajando.

7. Cuidado con esa mentalidad de cangrejo.

Una de las mentalidades tóxicas que debes tener en cuenta en una comunidad es la mentalidad de cangrejo. La envidia y los celos por alguien que logra muchas cosas llevan a otros a encontrar formas de derribar a esa persona.

Si alguien en su grupo está en el centro de atención por contribuir mucho al bienestar de la organización, entonces apoye a esa persona. En lugar de chismear sobre él/ella, anime a esa persona a seguir haciendo lo que hace por todo el equipo. ¿Quién sabe? Esa persona puede tener la solución al problema de su organización.

8. Sea un jugador de equipo.

Puede ser hábil, inteligente y lo suficientemente brillante como para ser considerado un as en su campo. Estos rasgos son importantes para convertirlo en un trabajador eficiente y autosuficiente. Sin embargo, si no se siente cómodo trabajando con otras personas, eso sería un problema.

Ser un jugador de equipo, o alguien que puede colaborar armoniosamente con otros también puede convertirlo en un activo. Imagínese si su organización tiene un equipo compuesto por miembros competitivos, como usted. Si todos se unen y trabajan humildemente entre sí, cualquier problema se resolverá en un período más corto.

9. Evaluación y planificación del valor.

Uno de los secretos de una organización fuerte es tener sesiones periódicas de evaluación y planificación. Las evaluaciones son necesarias para dar seguimiento al progreso de cualquier actividad existente. También ayuda al grupo a citar sus debilidades, fortalezas y problemas. Por otro lado, la planificación se realiza para reforzar los programas existentes, mejorar las áreas débiles y encontrar una solución a los problemas.

Si desea ayudar, asegúrese de estar disponible para las sesiones de evaluación y planificación de su organización. Eso lo ayudará a comprender mejor la situación e incluso a obtener más ideas para posibles soluciones.

10. Ten una mente abierta.

Como parte de una comunidad, no puedes evitar conocer diferentes tipos de personas. No puedes esperar que todos piensen o se comporten como tú. Siempre habrá diferencias de opiniones y puntos de vista.

En caso de que intentara sugerir una posible solución y otros no la apoyaran, evite tomarlo como algo personal. Te amargaría con los líderes y otros miembros de tu organización. Eso conduciría a acciones destructivas como chismes, quejas e insubordinación.

Tienes un papel que desempeñar

No tienes que ser parte del liderazgo para contribuir mucho a la comunidad. Ser un buen seguidor que critica menos y alienta más a los demás ya puede tener un gran impacto. Aprenda a decir lo que piensa, haga bien su trabajo y, al mismo tiempo, respete a los demás, especialmente a los que tienen autoridad. Estos pueden ayudar mucho.

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Joan es una bloguera independiente a la que le encanta escribir sobre desarrollo personal. También le encanta aprender y enseñar idiomas. Graduada en Artes de la Comunicación, ahora cursa una maestría en Enseñanza de Idiomas. Le gusta la fotografía móvil, escribir poemas y leer por placer.

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